A partir de la iniciativa e inquietud de dos maestras de la escuela primaria República de Cuba se organizó un curso práctico de ocho sesiones para la instalación de un huerto comunitario escolar. Las sesiones están diseñadas para que dos grupos de niños de segundo grado puedan germinar, cultivar y cosechar distintas plantas comestibles en camas de cultivo realizadas en huacales de reuso. Los alumnos de la escuela se harán cargo del cuidado del huerto, pudiendo mantener una vinculación directa con la naturaleza y los procesos de cultivo.

Esta asesoría y capacitación está a cargo de la bióloga Lourdes Cruz, vecina de la colonia y fundadora del proyecto Estanquillo 32, iniciativa que apoya e incentiva la red de economías solidarias a través de la producción, venta y distribución de productos locales.