Kader Attia concreta su primer residencia entre el 11 y el 17 de julio. Este primer acercamiento al barrio le sirvió para comenzar a deslindar ciertos focos de interés para su futura investigación. Entre los muchos indicios de interés, pudo observar procesos de reciclaje y re-uso de objetos de consumo en el barrio, así como el patrimonio y el valor de la memoria que albergan algunos archivos existentes. Por otro lado, Kader Attia también se interesó en mujeres que realizan bordados y/o costura en grupo; así como en la existencia de antecedentes históricos de migración o indicios culturales de la cultura árabe en la Santa Maria.