Durante septiembre del 2017, Rafiki Sánchez visita la Santa María la Ribera con la finalidad de encontrar algún grupo de vecinos de la Santa María la Ribera con el cual vincularse para desarrollar un proyecto en coparticipación con ellos. Originario de la ciudad de Mérida, Sánchez ha desarrollado un cuerpo de obra en donde ha explorado las posibilidades escultóricas que le brindan diversos materiales, principalmente los textiles y objetos provenientes del mundo natural, como maderas, cuencos, raíces, semillas, etc. Uno de sus principales ejes de trabajo se ha centrado en la producción de vestuarios y máscaras que posteriormente activa en acciones en colaboración con diversas personas.

Investigación

Septiembre – octubre – noviembre – diciembre 2017
IMG_2373Interesado en el tema de la tanatología y sus bordes emocional es, Rafiki diseña un programa de cuatro sesiones sobre algunos aspectos alrededor de la muerte invitando a diversos especialistas, que desde el aspecto clínico hasta el espiritual, abordaron cuestiones como la despedida, el ritual y el duelo. Es así como un grupo de vecinos del barrio se congregaron alrededor de estas conversaciones y posteriormente algunos de ellos continuaron un proceso de dialogo creativo con el artista. La intención es que después de algunas sesiones de trabajo con Rafiki definan un proyecto en conjunto, algo que les permita filtrar en colectividad sus ideas alrededor de este interés en común.

Presentación de propuesta

Febrero 2018
IMG_5827Rafiki Sánchez presentó su propuesta para inSite/ Casa Gallina ante tres interlocutores invitados: María José de la Macorra, Miguel Rodríguez Sepúlveda y Julio García Murillo. Durante la sesión cada uno de estos profesionales aporta diversas ideas con lo que se construye un espacio de retroalimentación crítica que busca fortalcecer la propuesta inicial.

Producción

Marzo 2018
Comienza la producción de la pieza de Rafiki; una estructura-refugio de forma cónica cubierta en su exterior con una mezcla de ceniza y agua y en su interior un manto preciosista a manera de reliquia. El manto se conforma de bordados dorados e integra algunos epitafios de los integrantes de su grupo. Rafiki Sánchez plantea este espacio como un lugar para el ocultamiento y descanso del cuerpo, subvirtiendo así, la carga simbólica del enterramiento en las religiones de origen judeo cristiano.

Cierre de proyecto

Abril 2018
Finaliza la producción de la pieza Vestigios en la que Rafiki Sánchez concluye el proceso de trabajo compartido con nueve vecinos del barrio. Después de colocar el manto al interior del refugio, el artista convoca a su grupo para que cada uno esconda su cuerpo en este espacio, generando así un ritual individual que sucede en su interior. Cada coparticipante tomó su tiempo para comprender, a partir de su propia ausencia la ausencia de otro y, con este pequeño gesto aminorar el dolor que causa una pérdida emocional o física. Posteriormente el artista retira el manto y procede a la quema de la estructura recuperando la ceniza del refugio.