Ricardo Salas, diseñador editorial, ofreció un taller para los habitantes del barrio de Santa María la Ribera, cuyos intereses estuvieran en torno al desarrollo profesional futuro en disciplinas creativas: Cine, diseño,artes visuales, arquitectura y urbanismo, entre otras disciplinas. La base de este entrenamiento fue la de ejercitar las facultades de observación, generación de ideas y composición de elementos que subyacen a toda producción creativa.

El taller inició con la puesta en juego de dinámicas de análisis de imágenes donde los participantes aprendieron a detectar la composición, el ritmo, el balance y la armonía visual de los diversos elementos, eventos, tipografías, objetos o sujetos contenidos en una imagen de cualquier tipo. En las sesiones posteriores los asistentes levantaron sus propias imágenes realizando recorridos en el barrio. Esta actividad ayudó a dar un entrenamiento sensible a los participantes a partir de reconocer la propia armonía y belleza existente en su propio entorno urbano. Los ejercicios fueron apuntando a una campaña de dignificación de la vida, y el patrimonio tangible e intangible de la colonia donde fueron los propios participantes quienes propusieron los temas, realizaron las investigaciones y desarrollaron un producto visual que armonizara un mensaje, una imagen y una selección tipográfica. Dicho producto estuvo listo para ser insertado en el barrio.