El Taller de diseño de identidad gráfica, facilitado por Francisco Mateos, consistió en el asesoramiento de un grupo de vecinos diseñadores gráficos de carrera jóven, para el desarrollo de habilidades de reconocimiento de una necesidad de diseño a partir de la relación con locatarios de negocios de comida preparada del barrio.

Este entrenamiento tuvo dos ejes de aprendizaje paralelos, el primero centrado en revisar aspectos teóricos y técnicos de composición, necesarios para realizar un ejercicio funcional y coherente con la comunicación del locatario y el segundo consistente en vincular a participantes y locatarios en una relación de dialogo y cooperación laboral, a partir de la cual, consensuaran la manera en que los productos finales, transmitan la identidad y oferta de cada negocio.

Como punto de partida Mateos asesoró a los participantes para la realización de un brief de diseño, que les permitiera comprender la importancia de la recolección de datos y su traducción a un lenguaje gráfico. En una primera visita cada participante conversó con su locatario para recabar información importante como: El origen del nombre del negocio, su antigüedad, el perfil de la clientela habitual, los valores del negocio, los platillos más solicitados, la frecuencia con la que cambian su oferta, las características visuales del lugar, entre otros datos. Posteriormente, los participantes analizaron conjuntamente la información obtenida, para seleccionar los elementos gráficos adecuados para cada local.

En el desarrollo de los proyectos se revisaron nociones de uso de tipografías, principios básicos de composición editorial, manejo de colores e imágenes y consideraciones sobre medios de impresión, mientras los locatarios revisaban periódicamente los avances y solicitaban a los participantes ajustes, hasta llegar a una propuesta definitiva.

Finalmente cada participante imprimió y entregó una serie de ejemplares de los productos finales a cada locatario junto con el archivo digital para futuras impresiones. Como cierre del taller se realizó una sesión de retroalimentación, en la cual los participantes valoraron su experiencia al relacionarse con los locatarios y una convivencia.