Esta sesión de Cocina abierta consistió en recetas de platillos típicos de la cocina mexicana preparados con chile como mole, adobo y otras variedades de salsas. El taller lo impartió el chef Álvaro Ramos quien habló sobre la tradición del chile en la cocina regional. Durante el taller, el chef ofreció consejos prácticos en la preparación y conservación de este fruto, y enseñó a distinguir la calidad del chile.

Por equipos ejecutaron las recetas, el grupo intercambió sus experiencias, técnicas y saberes de cocina. El menú incluyó: Enchiladas tuercas con salsa a base de plátano macho, rábano, chiles serranos y canela. Chilaquiles de uña, preparados con una salsa de chile ancho y guajillo. Y por último, mole amarillo con pollo y verduras como ejotes de la huerta, papa y chayote, sazonados con pápalo y hierba santa. Además de los guisados, las cocineras prepararon una práctica salsa de chile de árbol llamada tórrida y la salsa tailandesa sriracha.

Durante la introducción, el grupo conversó sobre economías solidarias, comercio justo, truque y otros modelos de intercambio de recursos que favorezcan el bien común y el cuidado del medioambiente. Se abordó el aspecto práctico y concreto con posibles estrategias y dinámicas relacionadas con la comida, para beneficiar a grupos e individuos en situación de vulnerabilidad, dentro del contexto barrial.

Se editó un cuadernillo de trabajo con las recetas de los guisos, un texto sobre el valor nutricional del chile y su importancia en la cocina tradicional mexicana. Menciona que de forma moderada, el consumo de chile trae beneficios tanto a la salud, como a la agricultura y el campo mexicano. Incluye fichas con las variedades de chiles empleados en esta sesión. El segundo texto consiste en un a breve introducción a las economías solidarias y las define como una manera concreta de procurar el bien común y el medio ambiente.