Para la tercera activación de la Cocina abierta, nuevamente se convocó a un grupo de locatarios y trabajadoras de cocinas económicas de las cuales, la mayoría ya había participado en alguna de las sesiones anteriores.

La actividad consistió en un taller de sopas y caldos, acompañado de una breve presentación a cargo de la nutrióloga Katia García, quien habló sobre los efectos nocivos de la alimentación industrializada. A través de una dinámica de integración, la chef invitada Niki Nakazawa preparó, junto con las participantes, tres diferentes recetas de sopas a base de caldo de huesos de pollo. Además de los beneficios económicos de este caldo, se hizo énfasis en sus propiedades medicinales, cualidades de sabor e importancia dentro de la cocina tradicional.

Durante la sesión se logró la participación activa de las asistentes, quienes intercambiaron roles y compartieron su experiencia mediante técnicas de  aprovechamiento y eficiencia en la cocina.

Como herramienta adicional de trabajo, se repartió a las participantes el segundo cuadernillo de cocina. Esta vez incluyó dos textos sobre nutrición relacionados con los temas de la sesión, así como las recetas del taller complementadas con información nutricional sobre los beneficios para la salud de cada platillo.