Esta plataforma mantiene el eje histórico de inSite de Intervenciones, al comisionar a artistas en residencia piezas de construcción y/o activación de lo público, desde un vínculo político y socio-cultural contextuado, y a partir de una experiencia creativa de co-participación en la localidad.

Las coparticipaciones buscarán, en sus procesos y en sus resultados, colaborar en la vida espiritual, sociopolítica y material del barrio y de sus habitantes. Sus procesos se concebirán a partir de una investigación sobre focos de energía social específicos de esta comunidad. Las piezas artísticas o los dispositivos culturales resultantes —siempre de carácter procesual y en co-participación— operarán en base a un intercambio creativo sistemático en torno a saberes, imaginarios y/o problemáticas de relevancia para el grupo. Asimismo las intervenciones intentarán expandir los campos de búsqueda que enmarcan la acción curatorial y cívica de inSite/ Casa Gallina.

Las propuestas de los artistas/agentes —una vez definidas en diálogo con el grupo involucrado— en tanto comisiones, estarán a discusión en un marco ampliado de interlocución entre los artistas y agentes, el equipo curatorial y otros interlocutores invitados dependiendo del perfil de cada proyecto.

Los calendarios de residencias están divididos en dos períodos: a) Un breve periodo de diálogo curatorial y acercamiento al barrio. b) Un periodo amplio, de entre 6 meses y un año y medio aproximadamente, más flexible y fragmentado, que dependerá de las exigencias investigativas y de producción de cada proceso. Generalmente este proceso requiere entre 3 y 6 estancias en residencia de diferente duración por artista o agente.

Las piezas artísticas o los dispositivos culturales que resulten de estos proceso de co-participación, tendrán su momento expositivo o de presentación al seno de la escena artística mexicana, fuera del contexto barrial de inSite/ Casa Gallina. Con excepción de aquellas piezas cuyos procesos adquieren momentos de visibilidad o de consagración performática al seno mismo de la vida del barrio.

La coparticipación es un requerimiento curatorial de la comisión de proyectos para inSite/ Casa Gallina; ya que define su enfoque al seno de las prácticas artísticas de contexto y de activación de dominios públicos.

El proceso de coparticipación lo entendemos como una disposición lúcida al (inter)cambio humano; como la voluntad de convocar creatividades, saberes y motivaciones de personas diversas, abiertas a dialogar y a esbozar experiencias empáticas y acuerdos momentáneos/temporales de vida.

En ese sentido cada artista es invitado a percibir y elegir una dinámica grupal/social, de cualquier orden; y a actuar a su interior como un instigador de nuevas situaciones conectivas, de flujos y dinámicas de regeneración en el marco de una localidad y sus imaginarios.

Para el equipo de inSite la premisa del proyecto es trabajar la evidencia del tejido espiritual en cada proceso creativo grupal, e interdependiente, dirigido a producir dominio público.

Dominio público es la acción constitutiva de lo público, desde una red de interconexión manifiesta entre sujetos libres, en una situación de contacto-erosión-enfrentamiento-alianza. El dominio público es una práctica de sanación del Civilitas; es el ejercicio de desenajenar, de revivificar, los códigos de convivencia entre individuos con patrones de comportamiento, procedencia, estatuto, ideología, moral, mayoritariamente disímiles. Es un modo de hacer políticamente sustentable las bases del contrato social. Dominio público es preparar y hacer efectiva la negociación de ser nombrado, visto, abordado, por Otro. Es la certidumbre de una movilidad social ejercida en el espacio ético de la diferencia. [O.S]

La coparticipación exige desde un inicio de cada artista o agente invitado exponerse a la densidad social y humana de aquellos campos de práctica y de saber que subyacen al estímulo específico de lo real y de lo (quizá) posible, previo a cualquier idea/acción creativa. Las propuestas —y, en sí, las piezas mismas— serán consecuencia de un proceso de intercambio exhaustivo, auto-crítico y permanente con otros protagonistas relevantes en el campo de imaginario socio-cultural elegido. Estos saberes, vivencias y demandas que marcan y condicionan la coparticipación, habrán de encarnar y propulsar al proyecto mismo como un gesto extraordinario y vivo. Independientemente de su dislocación y mistificación —posterior o ajeno a inSite— en tanto producto artístico.

La coparticipación con un grupo —definido a partir de una situación social con una energía específica— presupone la acreditación de nuevos modelos de estructurar la imaginación, los saberes por compartir y el entramado ético/proto-político de situaciones grupales de roce intersubjetivo. Asimismo, la co-participación implica procesos de prueba/error, retroalimentación de imaginarios y sinergias de alta eficiencia social, en la búsqueda de soluciones inteligentes; capaces también de crear flujos específicos de debate, negociación y consenso en torno a la latencia e irrupción de lo imaginado/posible. Y ello, producido colectivamente.

La co-participación reconoce y reconsidera al arte como una práctica poderosa de empatía, tradicionalmente restaurativa frente a la entropía “civilizatoria”. Y permite además hoy cuestionar la manera en que el arte contemporáneo ha distorsionado el crédito social de la creatividad, en tanto estímulo de una individuación mercantilizada, del sujeto-marca, no sólo de manera simbólica.

Es a través de la co-participación que se perfilan las ideas y contenidos iniciales de cada propuesta, a discutir. Y es la co-participación la base de desarrollo, producción y posible definición de resultados/momentos/gestos/objetos/acciones que perfilarían la creatividad o la impronta artística/cultural del trabajo comisionado; con un alto nivel de elaboración, de energía y de impacto.